Columna Rosa | Solo para Mujeres
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos
Hablar del futuro de Reynosa es hablar de las mujeres que cada día sostienen a sus familias con esfuerzo y determinación, de las madres trabajadoras que luchan por ofrecer un mejor porvenir a sus hijos y de miles de niñas y niños que merecen crecer en una ciudad con oportunidades, seguridad y esperanza. Desde esa perspectiva, el liderazgo público no debe medirse únicamente por su capacidad administrativa, sino también por su sensibilidad para transformar la vida de las personas.
Como mujer comprometida con la defensa de nuestros derechos, considero que el verdadero desarrollo de Reynosa solo será posible mediante un gobierno que coloque a las familias en el centro de sus decisiones. Un gobierno que escuche, dialogue y convierta la justicia social en una realidad cotidiana.
En ese contexto, Marcelo Olán Mendoza ha construido una trayectoria vinculada al servicio público y al trabajo comunitario. Como abogado, emprendedor y servidor público, impulsó desde 2016 una fundación que brinda apoyo a familias en situación vulnerable mediante la entrega de despensas, medicamentos, útiles escolares, asesoría jurídica y programas de mejoramiento de vivienda. Estas acciones han representado un respaldo para cientos de hogares que enfrentan dificultades económicas.
Sin embargo, el desafío para cualquier liderazgo va más allá de la asistencia social. Reynosa requiere políticas públicas permanentes que fortalezcan a las mujeres jefas de familia, amplíen las oportunidades para la infancia y la juventud, impulsen el empleo digno, la capacitación laboral, el acceso a guarderías, la atención integral de la salud y mecanismos eficaces para prevenir y atender la violencia de género.
La experiencia de Marcelo Olán al frente de la Oficina Fiscal de Reynosa y su actual responsabilidad como Director de Oficinas Fiscales del Estado y Establecimientos de Bebidas Alcohólicas en Tamaulipas reflejan conocimiento de la administración pública y manejo institucional. Esa experiencia puede convertirse en una plataforma para impulsar una gestión moderna, transparente y cercana a la ciudadanía.
También resulta relevante el trabajo que ha desarrollado en la promoción de visas temporales H-2A para trabajadores de Reynosa, Matamoros y Río Bravo. Facilitar alternativas legales de empleo representa una oportunidad para miles de familias fronterizas, especialmente para aquellas donde las mujeres desempeñan un papel fundamental como sostén económico y emocional.
Diversas opiniones ciudadanas y sondeos internos lo ubican entre los perfiles con posibilidades de asumir mayores responsabilidades públicas en Reynosa. Más allá de cualquier aspiración política, el verdadero reto será demostrar que esa cercanía con la ciudadanía puede traducirse en resultados concretos en materia de seguridad, educación, salud, desarrollo económico y bienestar social.
Reynosa no puede construir su futuro dejando atrás a sus mujeres ni a su infancia. La cercanía con Texas representa una oportunidad estratégica para impulsar inversión, empleo y desarrollo regional, siempre bajo una visión donde el crecimiento económico vaya acompañado de justicia social, inclusión y respeto a la dignidad humana.
Las mujeres de Reynosa no piden privilegios; exigen oportunidades, seguridad, respeto y mejores condiciones de vida para sus familias. Quien aspire a conducir el destino de esta ciudad deberá comprender que el verdadero liderazgo se demuestra escuchando, sirviendo y construyendo una comunidad donde cada niña y cada niño puedan desarrollarse plenamente y donde cada mujer encuentre respaldo para alcanzar su proyecto de vida.
El futuro de Reynosa dependerá de la capacidad de sumar esfuerzos entre gobierno y sociedad. La construcción de una ciudad más próspera exige servidores públicos cercanos a la gente, instituciones eficientes y ciudadanos comprometidos con el bienestar colectivo.
Ese es el Reynosa que vale la pena construir: una ciudad con liderazgo, sensibilidad social y un compromiso permanente con las familias que representan el corazón de nuestra frontera.

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