El mundo no solo parece peor: también revela lo que nunca quiso corregir
Por Anamaría del Rocío E ntre guerras transmitidas en tiempo real, instituciones internacionales debilitadas y una tecnología que avanza más rápido que la conciencia, la sensación de vivir en un mundo cada vez más cruel no es una ilusión completa: es también el reflejo de una crisis moral profunda. El mundo vive rodeado de avances que hace apenas unas décadas habrían parecido milagrosos. La humanidad ha llegado a la Luna, ha desarrollado inteligencia artificial, ha expandido la medicina y ha conectado continentes enteros con una inmediatez antes impensable. Sin embargo, en medio de ese progreso material, persisten la guerra, el desplazamiento forzado, la represión, el hambre y la destrucción sistemática de vidas humanas. La contradicción no es menor. Obliga a preguntarse si estamos realmente avanzando o si solo hemos perfeccionado nuestras herramientas mientras dejamos intactas las raíces de la barbarie. La sensación de que el mundo empeora se ha instalado en la conciencia co...