Por JOEL ORTEGA JUÁREZ
Este febrero loco del 2026, sincronizó en
sus últimos días los rasgos del PRIAN en la presidenta del segundo piso de la 4
T.
Demolió toda la institucionalidad de la
república incipiente: se otorgó mediante una operación típicamente leguleya,
mayoría absoluta, obtuvo 53 % de votos y se agandalló 74 % en la Cámara de
Diputados y los CINCO O SEIS senadores que le faltaban en esa Cámara, los
obtuvo comprando los votos o mediante el chantaje para aprobar la llamada
reforma judicial. Ha desaparecido prácticamente todos los órganos autónomos o
los penetró y sometió como al INE y la CNDH.
Además, casi el 80 % de los dirigentes de
MORENA, proceden del PRI, desde AMLO hasta los jefes de los grupos dinásticos
en el Estado de México, en Hidalgo, en Chiapas, en Veracruz, en prácticamente
todo el país; por eso diputados, senadores, gobernadores y varios del gabinete,
apenas hace muy poco eran altos dirigentes del PRI.
La franquicia del PRI que preside Alito, está
en liquidación. Casi lo mismo ocurre con el PAN, varios ex presidentes de ese
partido ahora son de MORENA, salvo uno que se regresó a la “oposición”, pero está
el ex gobernador Barrio de Chihuahua, el actual gobernador de Yucatán El Chacho
dio el cambiazo casi en las meras elecciones.
Todo el aparato corporativo, llamado charrismo
llena el zócalo: el Sindicato Petrolero, el SNTE, el de los ferrocarrileros,
además del neo charrismo de Hernández Juárez que casi alcanza a Fidel Velásquéz,
lleva más 50 años de Secretario General del Sidicato de Telefonistas donde triunfó por luchar contra un líder
eterno; el Sindicato Minero que heredó Napito, del viejo charro Napoleón Gómez Sada,quien
en 1968 nos corrió de su edificio en Vertis; la CAEM, Confederación Autónoma de
Trabajadores y Empleados dirigida por Pedro Miguel Haces Barba, vecino y amigo
de AMLO que tiene el control de empelados de restaurantes, cantinas y demás
servicios de ese género.
Recientemente
han conseguido someter al STUNAM, cuyos dirigentes actuales han traicionado los
principios de autonomía e independencia del Sindicato de los partidos y el
Estado, al aprobar votar en las elecciones del 2024 por la candidata de MORENA
y asistir a sus mítines de acarreados en el zócalo, donde los desdeñan y les
dan lugares muy alejados del presídium e incluso fuera de la plancha del zócalo.
Ese charrismo hace posible que el Tope
Salarial siga vigente desde hace casi 45 años.
Ni el PRI consiguió ese control.
Lo mismo ocurre con los empresarios controlados
en las Cámaras, estructuradas desde la época cardenista, donde los empresarios
y patrones tienen por obligación que pertenecer a la COPARMEX, Confederación
Patronal de la República Mexicana, el CEE, Consejo Coordinador Empresarial, la
CONCANACO , Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio , la CANACINTRA que
la vieja izquierda consideraba progre e incluso la Cámara de la Industria
Editorial.
Todo ese sistema corporativo se ha
fortalecido con la 4 T.
Para asegurarse bien, imitando el viejo
lema franquista de tener todo amarrado y bien amarrado, pretenden hacer una
llamada Reforma Electoral, pero hasta el momento parece que se les hizo bolas
el engrudo.
Nadie ni siquiera los jefes de las Cámaras
del Congreso, de los partidos y de la propia comisión creada para hacer esa
supuesta reforma, saben cómo va a quedar la iniciativa presidencial o incluso
si la van a poder presentar a tiempo, para que rija las elecciones del 2027.
En el plano político la presidencia de
Claudia Sheinbaum es PRI.
Ahora con la captura y muerte del Mencho, el
según dicen jefe del Cártel Nueva Generación de Jalisco, pero que tiene bajo su
sombrilla una diversidad de pequeñas bandas en todo el país - un viejo
compañero y amigo muy respetado Joel Ochoa, el Negro que reside en Los Ángeles
hace unos 50 años y es líder de un sindicato muy importante en los Estados
Unidos, dice que es una franquicia- pues a partir de esa acción militar del
Estado mexicano combinada con la colaboración de las policías y agencias de los
EU, el gobierno de Sheinbaum da un viraje rotundo y pasa de la llamada
estrategia de Abrazos No Balazos a
adoptar la estrategia llamada por
Calderón Guerra contra los narcos la que prometió AMLO cambiar radicalmente.
Quizá todo sea un asunto de puntuación y la
presidenta pasó a aplicar ABRAZOS NO, BALAZOS.






