Por Angélica Beltrán S i el voto no contara aún en el siglo XXI, el PRI seguiría ganando las elecciones en México; con intervalos, quizás, de gobiernos del PAN para simular transición entre dos partidos que son lo mismo, de ahí su apelativo PRIAN. Y que, para desgracia de estos, la democracia en México avanza y ahora que el sufragio sí cuenta, difícilmente podrán ganar elecciones; peor aún, cuando en vez de propuestas ofrecen a la ciudadanía ataques, vandalismo y caos en las calles. Tal como el atentado al Senado de la República a cargo de senadores del PRI-PAN, a cuya cabeza estuvo la priista Carolina Viggiano, esposa de Rubén Moreira, cuando se discutía la reforma al poder judicial; o las intervenciones estridentes y sin contenido de la senadora panista Lilly Téllez o los grupos de choque que destruyen lo que encuentra a su paso en marchas en calles de la CDMX. Hoy, los gobiernos de la 4T han sido elegidos democráticamente. Lo que decidan las mayorías, aunque estén equivo...