Por Armando García Desde que Donald Trump anunció su candidatura presidencial y, su plataforma proselitista ha sido principalmente el etiquetar a los inmigrantes mexicanos de traficantes y de violadores; además de criticar a todos los que no piensan como él, ha probado que no tiene las facultades para ser presidente del país más poderoso del mundo. Para ser presidente, una persona debe ser un estadista, una persona que pueda tomar decisiones difíciles en momentos de crisis en el mundo y dentro del país que gobierna. Escuchando a Donald Trump, es obvio, aunque sus seguidores lo quieran ocultar, que el magnate es racista, misógino, autoritario, y un narcisista. Hillary Clinton ha dicho que su rival republicano Donald Trump es temperamentalmente inapropiado para ocupar el cargo de presidente. Clinton también censuró a Trump por ser demasiado amistoso con enemigos de Estados Unidos y demasiado duro con los aliados europeos y del medio oriente Muchas voces se han sum...