EDITORIAL: Un gigante dormido que despierta
Por Armando García Considero que el imperialismo estadounidense nunca se imaginó que su patio trasero, al sur de su frontera, algún día, muy a futuro, despertaría y empezaría a romper las cadenas de la dependencia, tanto económica como militar e inclusive cultural del dominio que por casi dos siglos ha impuesto en los países del continente americano. En 1959, con la llegada de Fidel Castro en Cuba, empezó una racha, que tomó varias décadas en verse el cambio en otros países. Antes de la llegada de los sandinistas al poder en Nicaragua, el imperialismo truncó ese cambio en 1973 con el golpe de estado, brutal y sangriento en Chile contra Salvador Allende. También hubo dictaduras militares en otros países, como en Argentina, que se mantenían aliadas, tanto a los intereses de las oligarquías nacionales, como a los monopolios extranjeros, manteniendo una represión de mano y bota dura contra los pueblos latinoamericanos. Después se implantó en todo el continente un sistema, que a...