Por Armando García Los estadounidenses carecen de memoria. Es cierto que en su historia ha habido momentos de peligroso deslizamiento democrático, tenemos la histeria anticomunista de la época del senador McCarthy, el asesinato de Martin Luther King, las represiones contra el campesinado migrante de las décadas de los 60s y 70s, la reacción del pueblo minoritario al ver regresar en bolsas los cuerpos de sus soldado caídos en Vietnam, las redadas de los 30s y 50s para deportar a miles de indocumentados, o las leyes de seguridad nacional aprobadas tras el 9-11 y las deportaciones record bajo la administración de Obama son algunos ejemplos. Con el triunfo de Donald J. Trump el panorama se pone peor. El Presidente Electo representa un genuino autoritarismo americano, un tipo de autoritarismo que solo podría surgir en Estados Unidos, precisamente como reacción frontal y visceral contra lo que el país es. Trump es la adaptación televisiva y empresarial del Ku Klux Klan al siglo XX...