Díaz-Canel reafirma que Cuba no volverá al capitalismo en medio de una profunda crisis
Por la Redacción de Nuestra América Magazine
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reafirmó que Cuba no regresará al capitalismo y sostuvo que las reformas económicas impulsadas por su gobierno no significan una renuncia al proyecto socialista de la Revolución.
La declaración, difundida este 23 de septiembre por Prensa Latina, coincide con una posición que Díaz-Canel ha defendido repetidamente durante los últimos meses: su gobierno busca introducir cambios para enfrentar la crisis, ampliar la actividad económica y atraer inversión, pero sin abandonar el control estatal de los sectores decisivos ni el modelo político de partido único.
La afirmación es consistente con una entrevista concedida por el mandatario en agosto, en la que negó que el paquete de reformas económicas representara un giro capitalista. En esa conversación, defendió la expansión del sector privado como una medida dentro de lo que denomina la “construcción socialista”, y atribuyó buena parte de la crisis a las sanciones y restricciones de Estados Unidos.
Sin embargo, la realidad económica cubana hace más compleja esa definición. La isla ha abierto espacios cada vez mayores a pequeñas y medianas empresas privadas, emprendimientos, inversión extranjera y mecanismos de mercado. Esas medidas responden a una economía golpeada por la escasez de combustible, apagones prolongados, falta de alimentos y medicamentos, inflación, deterioro del transporte y caída del poder adquisitivo de los salarios.
Díaz-Canel sostiene que Cuba ha sido sometida a una política de “máxima presión” por parte de Washington, incluidos el embargo y las sanciones que afectan sus operaciones financieras y comerciales. Esa presión existe y tiene consecuencias graves. Pero también es necesario reconocer que los problemas de la economía cubana no pueden explicarse únicamente por el bloqueo: la falta de productividad, la burocracia, la limitada autonomía empresarial, la escasez de divisas y la ausencia de una discusión política plural han agravado la situación cotidiana de millones de cubanos.
El debate de fondo no es solo si Cuba regresa o no al capitalismo. La pregunta es qué tipo de país puede construirse para garantizar soberanía, justicia social, producción nacional, derechos laborales y una vida digna. Mantener el nombre de socialismo no resuelve por sí solo los apagones, el desabastecimiento ni el éxodo de ciudadanos.
La posición de Díaz-Canel confirma que el gobierno cubano no contempla una restauración capitalista ni cambios en el sistema político. Pero las reformas económicas ya muestran que el modelo enfrenta límites profundos y que necesita transformaciones reales, transparentes y orientadas al bienestar de la población.
Verificación: Prensa Latina no permitió abrir directamente su página desde la herramienta de consulta. No obstante, la idea central de la nota —el rechazo de Díaz-Canel a un retorno capitalista— coincide con sus declaraciones públicas verificables de agosto y con el rumbo de las 176 medidas económicas anunciadas por su gobierno.

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