Delcy Rodríguez ante la ONU: el discurso y el pacto petrolero
UN Photo/Cia Pak
Por María Rivas
Impulso Económico
Delcy Rodríguez volvió a utilizar la tribuna de las Naciones Unidas para denunciar a Donald Trump, al “imperio” y las presiones de Washington contra Venezuela. Fue el lenguaje conocido del chavismo y del madurismo: soberanía, resistencia y confrontación con Estados Unidos.
Sin embargo, el discurso contrasta con una realidad que exige explicaciones. Mientras acusa al gobierno estadounidense de agresión, Caracas abre espacios de entendimiento económico y petrolero con intereses vinculados a ese mismo país. Se presenta como cooperación y no confrontación; como una relación de amistad, no como una negociación obligada por la crisis.
La contradicción es evidente. ¿Cómo se sostiene un discurso de combate contra el imperio mientras se entregan o negocian recursos petroleros con quienes se señala desde la tribuna internacional? Venezuela merece conocer los términos de esos acuerdos: quién los firma, qué compromisos incluyen, qué controles existen y cómo beneficiarán realmente al pueblo venezolano.
También debe señalarse otra contradicción: esta ONU que abre sus puertas a Delcy Rodríguez es la misma que, en el pasado proceso electoral venezolano, cuestionó la falta de transparencia y la ausencia de garantías democráticas. Ahora la recibe como vicepresidenta y escucha un discurso que aboga por las reivindicaciones de dictaduras en el mundo.
Las Naciones Unidas deben tener claridad: el único camino real hacia la paz y el fin de la confrontación pasa por elecciones libres, verificables y no amañadas. Ningún discurso puede sustituir la voluntad popular ni justificar la permanencia de grupos que han secuestrado las instituciones del Estado para empoderarse y perpetuarse.
Mientras la delincuencia, la represión y la falta de justicia golpean a la población, los principios democráticos continúan vigentes, aunque hoy se encuentren amenazados por quienes imponen la agresión y el mal como prioridad política.
El llamado a la ONU es directo: debe honrar su responsabilidad y su

Comentarios