EE. UU. obtiene participación en acuerdo petrolero con Venezuela; crecen dudas sobre su operador privado



Por La Redacción de Nuestra América Magazine

La Casa Blanca divulgó nuevos detalles del acuerdo petrolero anunciado la semana pasada entre Estados Unidos, las autoridades interinas venezolanas y la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP).

Según el documento oficial, las autoridades venezolanas otorgaron a NABEP concesiones por 100 años para 17 campos petroleros con aproximadamente 65 mil millones de barriles de reservas probadas. El gobierno estadounidense obtendría derechos de gobernanza, una participación económica y acceso preferencial a parte de la producción mediante la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono.

Associated Press informó que el acuerdo daría al Pentágono una participación vinculada a cerca de una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas. La administración de Donald Trump lo presenta como un mecanismo para ampliar el suministro energético estadounidense, mientras analistas advierten que recuperar y elevar la producción venezolana podría requerir años.

NABEP, controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt López, es identificada por la Casa Blanca como la segunda mayor productora privada de petróleo en Venezuela. El acuerdo prevé que la empresa opere los campos, mientras el gobierno de Estados Unidos mantiene derechos de participación y compra preferente de crudo.

La presencia de Betancourt ha despertado reservas en parte de la industria petrolera. Reuters reportó que compañías del sector miran con cautela un arreglo que coloca al gobierno estadounidense como participante directo y que podría complicar la atracción de grandes inversiones. Reuters también señala que Betancourt ha enfrentado escrutinio internacional, pero no ha sido acusado formalmente de delito.

El New York Times informó que el acuerdo abarca 17 campos y que sus detalles continuaban sin estar plenamente definidos tras el anuncio inicial. El periódico también indicó que cualquier aumento importante de la producción tomaría tiempo, por lo que su efecto inmediato sobre los precios internacionales del petróleo sería limitado.

El acuerdo abre un nuevo capítulo en la relación energética entre Washington y Caracas. También plantea interrogantes sobre transparencia, financiamiento, controles públicos y las implicaciones para la soberanía venezolana sobre sus recursos petroleros.

Fuentes: Casa Blanca; Associated Press; Reuters; The New York Times.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Colegio Nacional de Abogados Democráticos insta a defender la soberanía jurídica de México desde el Tribunal Constitucional

En México se aprueba el organismo gremial del Colegio Nacional de Abogados Democráticos, A.C. (CNAD).

EN EL CENTENARIO DE FIDEL CASTRO: Los lazos perversos entre Cuba y México