A 179 años de los Niños Héroes y la lección histórica de cerrar filas en defensa de la soberanía nacional
Por Angélica
Beltrán,
Noticias de México
El 13 de septiembre los tres
poderes de México: Ejecutivo, Legislativo y Judicial se reunieron un año más al
pie del cerro de Chapultepec para honrar el sacrificio de los Niños Héroes.
Quienes durante
la intervención norteamericana de 1847 y ante la imposibilidad de ganar la
guerra en la que México perdió la mitad del territorio nacional, realizaron
acto simbólico de defensa de la soberanía nacional.
Se cumplen 179 años de la gesta heroica de los cadetes del Colegio Militar; sin
embargo, reducir ese hecho a un acto conmemorativo, es perder la perspectiva de
una de las mayores lecciones de nuestra historia geopolítica: que el riesgo de
una intervención extranjera está latente; y ante visos de injerencia, México
debe cerrar filas en defensa de la soberanía nacional.
Así lo sabe la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre todo por el tiempo en
que le ha tocado gobernar, el retorno del intervencionismo militar
estadounidense en Latinoamérica. El gobierno de Donald Trump ha intervenido ya
en naciones soberanas como Venezuela, Ecuador, Argentina, Perú; y ha amenazado
a México de intervenir en nuestro territorio.
En este contexto, EU cuenta con el respaldo del bloque conservador mexicano,
como a lo largo de nuestra historia; en esta ocasión se trata de la
ultraderecha asentada en la oposición política: el PAN de Marko Cortés, Jorge Romero,
Vicente Fox y más; y el PRI de Alito Moreno.
Por ello, la efeméride de los Niños Héroes cobra hoy un dramatismo casi
analógico. Nos encontramos en 2026 y, desde los pasillos del Congreso en
Washington y las tribunas del debate político estadounidense, han vuelto a
resonar las voces que sugieren —con una ligereza alarmante— la posibilidad de
una incursión militar unilateral en suelo mexicano. El pretexto contemporáneo
ya no es la retórica del Destino Manifiesto, sino el combate a los carteles del
narcotráfico y la crisis del fentanilo. Las banderas cambian, pero la tentación
imperial permanece intacta.
Así, en el análisis político debemos desenmascarar la justificación para el
intervencionismo. Y si en 1847 la invasión estadounidense se disfrazó de
"misión civilizadora"; hoy la pretensión de enviar tropas o desplegar
drones al sur del Río Bravo se maquilla de "cooperación forzosa" en
materia de seguridad.
En este tablero
de presión geopolítica, la gesta en el Castillo de Chapultepec no es un
recuerdo del pasado; es la línea roja del presente. Por ello, destacamos la
firmeza de la presidenta Claudia Sheinbaum al insistir en que la cooperación
bilateral debe realizarse, pero sin la subordinación y sin el amago de una
invasión.
En ese contexto,
cobra relevancia el mensaje político que eligió el gobernador de Sonora,
Alfonso Durazo, para finalizar su discurso del 5to Informe de Gobierno, este
domingo en Hermosillo, donde refrendó su respaldo irrestricto a la presidenta
Claudia Sheinbaum en su defensa de la soberanía nacional.
A un
año de finalizar su gobierno y como gobernador de un estado fronterizo, Durazo
Montaño sabe la importancia de la defender la soberanía, ante la amenaza de
intervención, con el pretexto que sea. La soberanía no es una abstracción, es
el alma de un pueblo y se defiende, puntualizó, para quienes ven el tema
todavía muy a la ligera.
Y es que la intervención
de EU en México no es capítulo del pasado, está latente y es presente. No es un
tema menor, por eso se reconoce a quienes destacan la soberanía y su defensa.
Como mexicanos debemos rechazar la injerencia extranjera; no alentarla, como lo
hacen los sectores conservadores mexicanos, que han desplegado campañas de
descalificación e "intrigas" contra los gobiernos en turno, no
aliados; y hasta han solicitado la intervención extranjera, en busca de
recuperar el poder político, pero a un muy alto costo: pérdida de las
libertades y freno al desarrollo económico.
Pues si bien México ha estado supeditado a EU bajo las directrices de
organismos internacionales como el BM o el FMI; la pérdida de la soberanía
nacional y el regreso de los sectores de la ultraderecha significa la
pulverización de las libertades, el regreso de la represión y el estancamiento
del desarrollo económico, pues ¿qué potencia alienta el desarrollo de una
colonia a expensas del imperio?


Comentarios