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sábado, 1 de diciembre de 2018

NUESTRA AMERICA MAGAZINE VOLUMEN 27 # 2


Inicia la nueva transformación de México



Por Armando García

Este primero de diciembre, después de 118 años de la Revolución Mexicana, inicia una nueva transformación de México, con la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como Presidente Constitucional de la República Mexicana.
Para la gran mayoría del pueblo mexicano que lo eligió contundentemente en julio pasado, al igual que muchos luchadores sociales que aspiraban ver este momento por el cual han luchado por cincuenta años y quizá, si viven, muchos más, la llegada de AMLO es ver en realidad un triunfo contra los males sociales ocasionados por la dictadura de un partido único y las de dos mandatarios nacionalistas que en conjunto hundieron más al país en una sociedad caracterizada por una corrupción, impunidad, violencia, narco terrorista, oligarca, capitalista y entregada a los intereses de particulares tanto nacionales como extranjeros.
El mensaje de AMLO es que a partir del 1 de diciembre, es ‘borrón y cuenta nueva’. AMLO ha dicho que su administración no es un cambio de gobierno, sino un cambio de régimen. Un cambio que ha costado miles de muertos, de desaparecidos, de familias hechas pedazos, de millones que han abandonado el país buscando oportunidades de vida, desarrollo, en otros países, principalmente Estados Unidos de América.
Ya en el poder, AMLO estará bajo la lupa de su propio pueblo, ver si los primeros pasos de sus promesas, marcaran su llamada transformación con la suspensión total de privilegios como el uso de un avión presidencial, la suspensión de la policía federal y del estado mayor presidencial, el cual se convierte en una llamada ayudantía, que se convierte en la seguridad del propio presidente, también el retiro del fuero a los políticos, el cero tolerancia a la corrupción y la impunidad en todos los niveles.
AMLO también prometió que el pueblo mexicano se sostenga con sus propios recursos, como la agricultura y los hidrocarburos. ¿Lo conseguirá? Quizá, lo ideal es que componga en seis años, los males de una sociedad de más de un siglo. De lo contrario, que durante su sexenio empiece la transformación que México necesita y que su sucesor la siga.
AMLO tiene el desafío de triunfar, cumplirle al pueblo mexicano que en un casi 60% votó a su favor. También AMLO tendrá que enfrentar a sus retractores, callarles la boca a quienes lo insultaron, lo humillaron durante su contienda por la presidencia, con resultados por el bienestar del país.
El expresidente Enrique Peña Nieto le entrega a AMLO un país con muchos problemas, que el presidente López Obrador debe urgentemente de empezar a resolverlos, entre ellos la crisis migratoria con los migrantes presentes en la frontera con Estados Unidos de América, el alto costo de la gasolina y la gran paridad del peso ante el dólar.
Su partido MORENA, llega al poder después de cuatro años de haber sido fundado por AMLO. También culmina el tiempo que AMLO luchó por espacio de 18 años para llegar a la presidencia.

domingo, 18 de noviembre de 2018

NUESTRA AMERICA MAGAZINE VOL 26 # 12


ORACION AL MIGRANTE EN SU PEREGRINACION




Señor de importancia, mi corazón llora , mis ojos lloran ante las injusticias, protege señor estos migrantes por su camino. Que en manto de la virgen morena los cubra, padre eterno tu sabes que ellos te pertenecen. Mi corazón se rompe pedazos al ver el sufrimiento de esos niños y madres y padres con el sueño de un mejor futuro, aclamo a ti señor que habla desde los corazones de los que los agredes , padre santo a ti te aclamo tu padeciste lo mismo que estas familias ellos han abandonado sus pueblos por la violencia sarcástica de la pobreza y ululen de la muerte y buscan vivir en plenitud y buscan vida.

José S. Landaverde

LA BIBLIA SE IMPONE Acaso el celibato será cosa del pasado.


Estas son las virtudes que debe tener un Obispo, 

según el Papa Francisco



El Papa Francisco durante la Misa en Santa Marta. Foto: Vatican Media



Redacción ACI Prensa


Los Obispos deben ser “humildes, mansos, servidores y no príncipes”. Así lo aseguró el Papa Francisco durante la Misa celebrada este lunes 12 de noviembre en la Casa Santa Marta, su residencia en el Vaticano.
Por el contrario, siguiendo las indicaciones de San Pablo en su Carta a Tito, el Santo Padre afirmó que un Obispos no puede ser arrogante, ni soberbio, ni colérico, no debe estar atado al dinero ni dedicarse a los negocios.
“Aunque tuviera uno solo de esos defectos, ese Obispos sería una calamidad para la Iglesia”. Un Obispos “debe ser capaz de dar hospitalidad, de amar el bien, debe ser sensato, justo, santo, dueño de sí mismo, fiel a la Palabra digna de fe que le ha sido enseñada”.
Francisco explicó en su homilía que el Obispo “es un administrador de Dios, no de bienes, de poder…, no: de Dios”.
El Obispo “siempre debe corregirse a sí mismo y preguntarse: ¿Soy un administrador de Dios, o soy un hombre de negocios? El Obispo es un administrador de Dios. Debe ser irreprochable. Esta palabra, ‘irreprochable’, es la misma que Dios le pidió a Abraham: ‘Camina en mi presencia y se irreprochable’. Es una palabra fundacional”.
El Papa concluyó su homilía afirmando que “en la Iglesia no se pueden poner orden sin esa actitud de los Obispos”.

Lectura comentada por el Papa Francisco:

Tito 1:1-9
1 Pablo, siervo de Dios, apóstol de Jesucristo para llevar a los escogidos de Dios a la fe y al pleno conocimiento de la verdad que es conforme a la piedad,
2 con la esperanza de vida eterna, prometida desde toda la eternidad por Dios que no miente,
3 y que en el tiempo oportuno ha manifestado su Palabra por la predicación a mí encomendada según el mandato de Dios nuestro Salvador,
4 a Tito, verdadero hijo según la fe común. Gracia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Salvador.
5 El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené.
6 El candidato debe ser irreprochable, casado una sola vez, cuyos hijos sean creyentes, no tachados de libertinaje ni de rebeldía.
7 Porque el epíscopo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable; no arrogante, no colérico, no bebedor, no violento, no dado a negocios sucios;
8 sino hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, piadoso, dueño de sí.
9 Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen.

Lea análisis sobre el tema en Alpha & Omega Magazine
https://alphayomegachurch.blogspot.com

Nuestra América, desde sí





Por Guillermo Castro H.*
Para Joao Pedro Stédile, que está donde debe estar

Hay en nuestra cultura una tendencia al amor por las artes clasificatorias. Quienes se dejan llevar por ella, se empeñan en ajustar la realidad a las ideas y terminan condenando lo que no se ajusta a ellas, así sea contra toda evidencia.
A los riesgos que ese amor conlleva se refiere el papa Francisco en su Encíclica Evangelii Gaudium[1], cuando afirma que entre la idea y la realidad “se debe instaurar un diálogo constante,” para evitar que la primera termine separándose de la segunda, dado el peligro de “vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma,” y la necesidad de “evitar diversas formas de ocultar la realidad: los purismos angélicos, los totalitarismos de lo relativo, los nominalismos declaracionistas, los proyectos más formales que reales, los fundamentalismos ahistóricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabiduría.”
Esto implica, por supuesto, una capacidad de autocontrol en el ejercicio de nuestro propio razonar, que incluye llamar a las cosas por su nombre. Así, por ejemplo, al cabo de dos décadas de cuestionar al neoliberalismo desde los valores del liberalismo progresista -libertad, igualdad, fraternidad de los seres humanos entre sí y con su entorno natural, y justa distribución de la riqueza producida mediante la acumulación por unos de los frutos del trabajo de todos-, no faltan los sorprendidos del retorno de nuestra América a las formas más reaccionarias del Estado Liberal Oligárquico.
Se impone convertir los reveses de ayer en las victorias de mañana; sustentar la acción política en el conocimiento de los “factores reales” del país en que se actúa
Ante ese retorno se aducen todas las explicaciones de las que el liberalismo es capaz: conspiraciones mediáticas, complicidad de movimientos religiosos oscurantistas, utilización de redes electrónicas de comunicación para la difusión masiva de falsedades, injerencia de poderes externos y demás. Nada de eso es falso.
El problema consiste en que ese planteamiento elude todo lo demás, desde la existencia de clases sociales hasta el hecho de que la pobreza resulta de una condición estructural, en tanto que el modo de producción es también uno de distribución y de consumo. Y de allí a llamar socialismo a lo que resulta derrotado por el funcionamiento de la propia democracia liberal, en su versión más progresista, no hay más que un paso.
En esta perspectiva, la razón de Francisco se extiende al hecho de que la idea desconectada de la realidad “origina idealismos y nominalismos ineficaces, que a lo sumo clasifican o definen, pero no convocan, como sí lo hace “la realidad iluminada por el razonamiento.”
La confusión es provocada por el hecho de que amplias mayorías electorales que optan por la reacción comprueban tan solo la existencia de políticos laicos y dirigentes religiosos “que se preguntan por qué el pueblo no los comprende y no los sigue, si sus propuestas son tan lógicas y claras”, sin considerar que el acomodo a lo menos incómodo, en el curso de los acontecimientos, los llevó a reducir “la política o la fe a la retórica”,  olvidar  la sencillez, y a importar desde fuera “una racionalidad ajena a la gente.”
Aquí, otra vez, será bueno volver a la compleja sencillez de aquel gran realista que es José Martí, en su advertencia sobre la necesidad de sostener la acción política en el conocimiento de los “factores reales” del país en que se actúa. Y añade:
Conocerlos basta, sin vendas ni ambages; porque el que pone de lado, por voluntad u olvido, una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad que le faltó, que crece en la negligencia, y derriba lo que se levanta sin ella.[2]
Tal es el camino que lleva a convertir los reveses de ayer en las victorias de mañana. Y ¿qué es nuestra América sino el fruto de ese caminar, de Túpac Amaru a Bolívar, a Martí, a nuestros días? Estamos realmente en la hora de los hornos y, si somos capaces de abrir sus puertas, no se ha de ver más que su luz.
ag/gc

*Ensayista, investigador y ambientalista panameño.

MEXICO: Peligra la Libertad de Prensa