Los de abajo resisten la represión de Sheinbaum
Por Joel Ortega Juárez Macanazos, golpes, disparos de gases lacrimógenos y otros líquidos, disparos de balas también en las calles de la Ciudad de México y las carreteras de Oaxaca contra la CNTE. Otra vez regresa la ominosa política represiva del Estado mexicano que se desarrolló con toda su prepotencia en los años sesenta y setenta. Lo que pensábamos se había resuelto, la libertad de manifestación, está nuevamente en riesgo. No se puede llegar al Zócalo porque la Presidenta se auto-otorgó esa plaza para hacer sus concentraciones de acarreados por los sindicatos tradicionales con los mismos líderes charros del pasado. Queda pendiente construir un gran acuerdo, un gran compromiso histórico de quienes resisten esta embrionaria dictadura. Hay que unir a los liberales, a los intelectuales que resisten, a los que tienen expresiones en los medios, a los campesinos perseguidos como los del EZLN y otras comunidades semejantes, a los maestros, a los estudiantes, a las mujeres, a las buscadoras...