Por Joel Ochoa y Carlos Arango
La historia de las luchas pro-justicia
tanto política como económica de la población indocumentada es larga y bien
documentada. Superando obstáculos y limitaciones el trabajador inmigrante y su
familia se las ha ingeniado por participar cívicamente, en algunos casos sin el
apoyo de organizaciones tampoco de la población en general. Ante el inicial
rechazo del movimiento sindical, trabajadores inmigrantes crearon sus propios
sindicatos y participaron en huelgas, como en las minas de Arizona, donde la
gran mayoría fueron deportados. Y para luchar a nivel comunitario participaron
activamente en las organizaciones de ayuda mutua llamadas Casas Mutualistas.
La historia demuestra que los inmigrantes
han sabido ser protagonistas de sus propias luchas, al tiempo que buscan
involucrarse con otras luchas en mejoras para la población en general. Por décadas
Luchamos por una amnistía misma que se logró en 1987 y gracias a ello, tres
millones de personas regularizaron su estado migratorio. Esto, aunado a que
cambiamos el discurso político, empoderó a la comunidad y dimos la pelea contra
ataques políticos tal como fue el caso de nuestra participación como comunidad
en la lucha contra la odiosa Proposición 187.
Durante este proceso Los inmigrantes se
unieron masivamente a los sindicatos reviviendo con ello a un movimiento que se
había estancado y caminaba hacia la irrelevancia.
Toda esta lucha contribuyó a crear el
ambiente político progresista que se vive hoy en el sur de California y por
ende el Estado en su gran mayoría.
Actualmente nuestra comunidad, y el pueblo
en general, sufre un nuevo embate ordenado por el deleznable personaje que
ocupa la Casa Blanca. Este personaje gobierna a base de decretos presidenciales
y en la práctica está dejando la Constitución, por un lado. Se comporta como un
reyezuelo quien quiere dominar el mundo a base del poderío militar. Y para
lograrlo utiliza un discurso jingoísta que se centra en atacar principalmente a
la población latina tenga o no documentos y por asociación lo extiende a todo aquello
o aquel que él considere su enemigo.
Su ataque lo ha centrado principalmente en
los estados y ciudades Santuario y coincidentemente en estados donde perdió las
pasadas elecciones.
Primero fue California el 7 de junio de
2025, luego vino Illinois y siguió escalando hasta llegar a Minnesota. Gente ha
muerto ya sea a manos de estos agentes, huyendo de redadas o bajo custodia. El
común denominador en estos ataques ha sido el uso excesivo de la fuerza,
tanques, drones, carros blindados, helicópteros, caballos y personal altamente
armado. En todos estos ataques los primeros en responder han sido miembros de
la comunidad, y cabe decir que en un principio fueron latinos en su gran
mayoría y de inmediato surgió la demanda de legalización ante el peligro de
deportación.
Es reconfortante ver a otras etnias y razas
quienes han cerrado filas en defensa de la Constitución y de los inmigrantes.
Incluso, algunos de ellos han sido arrestados por protestar, golpeados e
incluso asesinados. Ellos al igual que los otros sacrificados por la política
de odio de Trump, Siempre serán héroes de esta resistencia.
Las condiciones actuales son muy peligrosas
y no podemos, no debemos, exponer a quienes son más directamente afectados por
estos embates del reyezuelo de la Casa Blanca. Sería irresponsable pedirle a
los indocumentados que arriesgaran su seguridad. Sin embargo, esto no debe
impedir su participación en esta, que es su lucha. Hay otras formas como puede
participar y mostrar su poder.
El
trabajador indocumentado, en servicios, construcción, manufactura, y
agricultura produce y fue precisamente por eso que durante la pandemia fue
llamado HEROE porque entre otras cosas aseguró que habría comida en todos los
hogares, reparación y construcción de casas, servicios como el cuidado de
ancianos y limpieza de casas y que hubiese choferes haciendo todo tipo de
envíos. En otras palabras, a pesar de los pesares, el inmigrante sigue siendo
un sostén indispensable para la sociedad y esto hace que la petición de
legalización para todos sea una demanda justa.
Pero el inmigrante, sin importar su estado
migratorio, también es consumidor y como tal es parte también indispensable,
con su consumo, de la economía Norte Americana. Y es aquí donde puede hacer
sentir, de manera efectiva, su poder sin pedirle que se exponga.
Independientemente de cuál sea la
percepción, el Inmigrante participa en varios tipos de organización: clubes
regionales, iglesias, ligas de football, uniones y organizaciones de base; y
desde ahí puede exhortar a sus amigos y familiares a usar su poder adquisitivo
como forma de resistencia y de esa forma jugar un papel importante en su propia
lucha.
Por este motivo, y continuando con la larga
lucha reivindicadora del trabajador inmigrante y su familia, el Comité de Acción
Social Autónomo, CASA, hace un llamado a que redoblemos nuestros esfuerzos por
lograr una legalización para todos y nos unamos al BOYCCOTT ECONOMICO DEL 1 AL
3 DE MAYO, 2026.
El llamado es para que por tres días no
compremos nada y, de ser posible, nos quedemos en casa. UNAMONOS AL BOYCOT
ECONOMICO. Mostremos, como comunidad, nuestro poder – Recuerde que cuando usted
compra algo, un carro, herramientas, accesorios, etc., a nadie le interesa su
estado migratorio, ¡solo les interesa el que usted está allí para gastar el
dinero que honradamente ha ganado con su trabajo - ESO ES PODER - EJERSAMOSLO!

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