sábado, 3 de julio de 2021

Guatemala, ENERGUATE y la oscuridad violenta

 

Vivienda de Carlos Méndez. El Camarón

Por Ollantay Itzamná

“Es la segunda vez que nos cortan el poste, y la tercera vez que nos roban el cable. Esta vez, ese poste nos costó a la comunidad dos mil quetzales…, y cuando llegamos al lugar para defender nuestro poste de luz la policía nos metió bala”, cuenta el tío de uno de los tres heridos con armamento policial, según lugareños.

La Aldea El Camarón, es un territorio indígena Xinca, integrado por más de 400 familias. Se encuentra ubicada en el Municipio de San Luis Jilotepeque, Jalapa, a unos 180 Km, al Oriente de la ciudad de Guatemala. Una de las más ignoradas y abandonadas aldeas por el moderno Estado bicentenario de Guatemala.

Las mujeres, caminan descalzas, cargando a cuestas sus hijos anémicos y desnutridos a simple vista. Los varones, viven para hacer milpa (cultivar maíz) para la alimentación del año, incluso alquilando tierras en departamentos lejanos como Petén. Cuando pueden, venden el quintal de maíz en un precio equivalente a $10.

No cuentan con centro de salud, ni sistema de alcantarillado. El hedor del estiércol humano, de los marranos y de los caballos, crean una atmósfera de completa “amodernidad”.

Sistema de protección comunitaria. Cadena y candado. Ingreso a El Camarón

El único ingreso carretero a la Aldea está bloqueado por una gruesa cadena y prominente candado, cuya llave trae presurosa una mujer Xinca descalza, con signos de desnutrición. “Así es como nos protegemos de intrusos de la empresa que quieren ingresar a nuestra comunidad”, nos indica Don Pedro, nuestro acompañante.

La energía eléctrica fue “una necesidad, ahora, es nuestra desgracia”

La ausencia estatal en El Camarón es más que evidente. “Los abuelos de mis abuelos vinieron y crecieron aquí. Ellos contaban que esto era una montaña abandonada”, recuerda Don Pedro de casi 50 años, mientras chapolea, cuesta arriba, pateando estiércol de acémilas.

Las casas de bajareque, repelladas con barro, cubiertas con tejas hechas a mano por ellos, sin ningún servicio público, evidencia que la “montaña sigue abandonada”.

“Hace como 8 años pedimos e hicimos que ingresase la luz eléctrica aquí. Nosotros hemos trabajado para traer y sembrar postes a lomo de caballo…” indica uno de los vecinos.

“Allá al frente está el poste que casi ya no se mira. Desde ese lugar nos distribuyen energía aquí a la Aldea”, indica Don Pedro. “Ya casi ya no se mira el poste”, porque el 30 de junio reciente, unos hombres, escoltados por cerca de 30 patrullas de la Policía Nacional Civil (PNC) cortaron y derribaron dicho poste, y se llevaron los cables.

“Es la segunda vez que nos cortan el poste, y la tercera vez que nos roban el cable. Esta vez, ese poste nos costó a la comunidad dos mil quetzales…, y cuando llegamos al lugar para defender nuestro poste de luz la policía nos metió bala”, cuenta el tío de uno de los tres heridos con armamento policial, según lugareños.

Así, una década después del alumbramiento eléctrico, El Camarón, volvió al candil del ocote (madera de pino), y, ahora, llora en la oscuridad por sus tres “héroes de la luz” que se encuentran convalecientes y hospitalizados.

Resistencias comunitarias y distribución de la energía eléctrica en Guatemala

La distribución de la energía eléctrica, desde mediados de la década de los 90 del pasado siglo, lo monopolizan dos empresas extranjeras (una privada y la otra pública) en todo el país.

Una de las empresas, cuya marca comercial es ENERGUATE, con sus arbitrariedades en el cobro, ocasiona, desde aproximadamente una década, inéditas acciones de resistencia de sus usuarios.

Irracionales cobros por el consumo eléctrico domiciliario rural, cobranzas abusivas por inexiste alumbrado público en territorios en la penumbra, y los sabotajes colectivos…, ocasionan y abonan la conflictividad social energética en el país. Al momento, un número incuantificable de usuarios están conectados directamente al sistema eléctrico, y se niegan a pagar las facturas a la empresa.

Un porcentaje de esos disconformes usuarios de energía, conectados directamente al sistema, integran parte del movimiento Comité de Desarrollo Campesino CODECA. Una organización que plantea la revisión de todos los contratos de privatización de empresas y de servicios con miras a las respectivas renacionalizaciones de estas. La Aldea El Camarón, es una de esas comunidades en resistencia.

Las comunidades en resistencia energética de CODECA, se organizan en el marco del artículo 45º de la Constitución Política de Guatemala que reconoce el “legítimo derecho a la resistencia ante la violación o amenaza de un derecho”. Hacen todo el procedimiento formal que consideran para evitar caer en la ilegalidad con dicha acción.

Quizás sea ese cuidado del “procedimiento formal”, y respaldo constitucional, que, al momento, muy a pesar de que existe una fiscalía especial contra del hurto de fluidos eléctricos, no existan acumulación de procesos penales abierto contra usuarios en resistencia.

Mientras redactamos estos párrafos, municipios completos como el de San Antonio, Suchitepéquez, se encuentran aún en las calles protestando contra el “sabotaje eléctrico” ocasionado por ENERGUATE, y esos usuarios no pertenecen a ningún movimiento, mucho menos a CODECA.

Y así, la inconformidad social contra dicha empresa sigue y crece, muy a pesar de que el Estado le inyecta millonarios subsidios económicos, y pone a la PNC a disposición empresarial.

Guatemala, un Estado que protege a criminales y acribilla a sus defensores

El 30 de junio pasado, al promediar el medio día, un contingente de 30 patrullas de la PNC arribó a la Aldea el Chahuitón, colindante con la Aldea El Camarón, siempre en el Municipio de San Luis Jilotepeque, Jalapa, escoltando a los sujetos que derribarían el poste eléctrico que distribuye energía a las familias xincas de El Camarón.

¡Sí! ¡Así como lo lee Ud. estimado lector! PNC escoltó a delincuentes que cometieron el atentado contra servicios de utilidad pública, ilícito establecido en el artículo 294º del Código Penal, castigado con cárcel en Guatemala. ¡Y no es la primera vez!

Semanas antes, la empresa ENERGUATE, al no poder doblegar la acción de resistencia comunitaria de sus usuarios en El Camarón, ya había mandado a derribar el anterior poste en el lugar, y sustraer los cables, según indican los lugareños. Pero, los usuarios compraron y sembraron un nuevo poste, además de restaurar el alambrado eléctrico.

El 30 de junio, la PNC, lejos de notificar a la comunidad Xinca, como corresponde, subió al lugar a escondidas patrullando a los criminales. Y, en el lugar, a unos 4 Km del poste, bloqueó el camino de acceso para evitar que las y los xinkas arriben al lugar y defiendan sus bienes.

Los vecinos de El Camarón, al enterarse de la acción criminal en plena consumación, subieron a pie y por extravíos. Luego de hora y media de camino arribaron al lugar, intentaron proteger el poste eléctrico, pero, los elementos de la PNC, rebasados en número, y asustados por la presencia creciente de campesinos que los rodeaba, se pusieron nerviosos…, comenzaron a disparar y huir del lugar… en ese acto hirieron de bala a tres varones xinkas… actualmente convalecientes. ¿No es así cómo operan los criminales cuando se sienten descubiertos infraganti y acorralados?

Incluso hostigaron e impidieron el ingreso al lugar de un periodista comunitario que subió en moto, e intentó cubrir el suceso en vivo. Al final, el valiente comunicador trepó montañas…, logró transmitir en vivo los rostros y cuerpos humanos tendidos en el suelo, heridos de bala.

En la actualidad, las esposas e hijos de los tres heridos lloran y se abrazan en la oscuridad, preguntándose ¿ahora, ¿quién hará la milpa para comer?

Mientras, la PNC, y ENERGUATE, se contradicen en sus versiones y niegan la acción. En la Comisaría de San Luis Jilotepeque, la PNC nos dice: “Nosotros no fuimos. Fue una orden que venía de arriba y lo dirigió el jefe de Jalapa…” Y ante nuestra insistencia, la joven policía, con facciones xincas, nos dice: “también nuestro carro patrulla está golpeado por los costados con las piedras que le cayeron…, sólo fuimos a ver qué ocurría cuando nos esteramos del problema”.

En Jalapa, los elementos policiales se ponen en alerta evidente cuando le anunciamos nuestra presencia como prensa internacional. Nos dice, el policía que nos recibe, también con facciones indígenas: “Yo no fui al lugar. Pero, quien puede darle información es el oficial de comunicación social…” … Fuimos con el oficial de comunicación en la ciudad de Jalapa… éste, desde un cubículo a oscuras, por la ventanita enrejada, nos atiende y dice: “Mi jefe no está. No estoy autorizado para dar información”.

La PNC, el 30 de junio por la tarde difundió un video donde carros patrullas salen huyendo en algún lugar de la montaña, en ese video denuncian una emboscada campesina con el saldo de tres agentes policiales heridos… que supuestamente habría ocurrido en la Aldea Chahuitón… Pero, nada de eso está registrado en las partes policiales del 30 de junio, ni en San Luis Jilotepeque, ni en la ciudad de Jalapa. Los agentes policiales que nos atendieron en ambas comisarías indican desconocer sucesos de la supuesta emboscada.

 

viernes, 2 de julio de 2021

CRONICAS DE UNA INQUILINA: Dignificar al arrabal


 


Blog de  la autora: https://cronicasdeunainquilina.com
Por Ilka Oliva Corado.

Históricamente para la sociedad clasista y racista, en el arrabal se conjugan todos los males del mundo, por ende, quien es de arrabal automáticamente tiene que ser: ladrón, abusador, extorsionador, violador, asesino y todo lo que a la mente humana se le pueda ocurrir. Quitarse ese señalamiento es una labor titánica porque el estigma es una especie de ADN. Porque ser de arrabal se convierte en un impedimento para conseguir trabajo, para estudiar, para entablar relaciones interpersonales fuera del mismo. La gente ve a una persona de arrabal como a un delincuente del que tiene que cuidarse. Es excluida de entrada.

Por eso ser de arrabal es luchar contra corriente permanentemente, contra el sistema que ha violentado a las periferias, que las ha empobrecido y que las ha excluido de todo derecho y beneficio como parte de la sociedad. Las ha acusado de ser el máximo peligro del país. Las famosas zonas rojas que abundan en Latinoamérica. Esa América Latina socavada, despojada, humillada y mancillada por las grandes mafias oligárquicas que son el peligro real para la población. Literariamente las célebres favelas que le dan un romanticismo a la ensoñación.

Pero, cómo es vivir sin agua potable, sin energía eléctrica, sin calles pavimentadas y sin servicio de drenajes, sin autobuses, sin trabajo, sin casa. Cómo es vivir en hacinamiento y sin los alimentos básicos, sin medicinas y sin servicio de salud. ¿Cómo pretende la sociedad que un ser humano sobreviviendo en estas condiciones pueda terminar el nivel básico de educación, el diversificado y la universidad? ¿Cómo se supone que los padres de familia pueden alimentar a sus hijos si se les niegan las oportunidades de desarrollo? ¿Cómo se pretende que tengan una vida integral si son violentados diariamente por las fuerzas de seguridad? ¿Si viven las limpiezas sociales que buscan eliminarlos? ¿Si a los jóvenes los encierran en las cárceles que son centros de tortura por su origen y apariencia? ¿Si la violencia institucionalizada los obliga a delinquir?

Porque los ha violentado toda su vida que los que llegan a la edad de la adolescencia, sin amor propio, sin sueños, en un estado de depresión profundo, peleados con la vida, sintiéndose basura, son utilizados por las mafias oligárquicas para que repartan la droga que ellos producen, para que entreguen los paquetes, para que cobren las deudas de los hijos de papi y mami que por su privilegio de clase son los intocables. Y les va la vida en ello, porque qué vale un adolescente de arrabal, lo desaparecen y no pasa nada, negarse a delinquir o a hacer el trabajo sucio de las mafias oligárquicas significa morir. ¿Qué vale una niña de arrabal? Son las que forman parte de las estadísticas de desaparecidas, sus vidas terminan en bares del país y en el extranjero porque son el mejor negocio, el más rentable: sus cuerpos como tráfico sexual.  ¿A qué esperan que se dedique un niño cuando crezca si lo bombardean con la televisión con telenovelas y series de narcotraficantes? ¿Si en la radio lo aniquilan con canciones de drogas y cárteles todo el día? Si el mensaje del gobierno es entre más tranza más triunfador. Si además le niegan todo recurso y oportunidad.  ¿Y qué esperan que hagan los papás si tienen que trabajar 16, 18 horas al día para darles por lo menos una comida al día?

Ser de arrabal es tenerlo todo en contra, por eso nadar contra corriente es la resistencia de la periferia. Sólo el arrabal mismo se puede dignificar. De afuera solo llegará la exclusión, la calumnia, el rechazo, el abuso, el menosprecio, la injusticia. Por eso quien es de arrabal tiene la misión titánica de ser rostro y voz de su comunidad, que representa a la periferia en cualquier lugar a donde vaya. Por esa razón tiene que cuidar sus palabras y sus actos. Tiene que ser un ente de cambio, entre la infancia y la adolescencia, tiene que influir para que esos niños, niñas y adolescentes en lugar de verse a sí mismos como basura, se vean como seres humanos que pueden derrumbar la barrera del odio y de la injustica y lograr sus sueños. Porque para eso han cultivado toda su vida la habilidad de la resistencia y de nadar contra corriente.

Quien es de arrabal tiene que cuidar la forma en que camina, en que se para, en que habla, sus ademanes porque hay gente observándolo, gente que lo verá hacia abajo siempre y gente que lo verá como un ejemplo a seguir. Ser de arrabal es esforzarse tres, diez veces más que cualquier otro. Es dar el 110% en todo lo que hace. Es madrugar y acostarse tarde; estudiando, repasando, ejercitando su mente y su espíritu. Siendo parte activa de la comunidad. Ser una persona funcional dentro y fuera del hogar, con esto rompiendo la estructura patriarcal de los roles de género. Un niño de arrabal igual puede lavar ropa que una niña y hacer limpieza y arreglar las camas y lavar el baño. Lavar los platos. Es utilizar la tecnología a su favor, ver documentales sobre cultura, arte, deportes, pueblos inhóspitos, todo lo que no les permite las circunstancias económicas y de movilidad lo pueden encontrar en la tecnología. Se juntan en grupo y van a la casa de alguien que tenga internet y algún aparato donde puedan visitar las plataformas digitales. Se puede hacer, claro que se puede, porque es una de las responsabilidades de la resistencia. El recurso que no está se busca hasta encontrarlo.

Es el arrabal mismo el que tiene que luchar contra el bombardeo televisivo que solo busca denigrarlo. ¿Cómo? Realizando programas culturales dentro de la comunidad, ambientales, políticos, deportivos. Y para eso se necesita la ayuda de todos, de los docentes, de los vendedores de mercado, de los pilotos de autobús, de los padres de familia, de los adultos. Solo el arrabal puede dignificarse a sí mismo. Es un trabajo lento, al que no se le verá el cambio a corto plazo y que será generacional, pero debe hacerse. Lo mismo que plantar árboles en los barrancos que los circundan, eso impedirá los deslaves.  Se puede hacer y para eso tenemos nada más que informarnos de las hazañas realizadas por otros en otros tiempos en peores circunstancias. El ser humano tiene la capacidad de realizar lo impensable.

El arrabal tiene la obligación de ser semillero de mentes analíticas que cuestionen el sistema y que tengan las agallas para cambiarlo, para eso debe nutrirse diariamente de la memoria histórica y tener fuerza de voluntad. 

 

 

domingo, 27 de junio de 2021

EL QUINTO PATIO: El síndrome de Estocolmo

 


Para enfrentar los abusos, es preciso perder el miedo a combatirlos.

Agachar la cabeza es una de nuestras peores falencias como sociedad.


Por Carolína Vásquez Araya

Se utiliza el término “síndrome de Estocolmo” para describir una experiencia psicológica paradójica en la cual se desarrolla un vínculo afectivo entre los rehenes y sus captores. A pesar de existir muchos estudios con respecto a sus características, los expertos parecen coincidir en el hecho de calificar el síndrome como una respuesta natural de supervivencia ante una situación en la cual la víctima no solo carece del control sobre su entorno, sino además intenta adaptarse a él. A nivel colectivo, se podría aplicar esta patología a ciertas naciones en las cuales se produce una situación de excesiva violencia desde el poder, contra una población incapaz de reaccionar para defender sus derechos, la cual incluso vuelve una y otra vez a otorgar el mando a quienes la someten.

Quizás el lazo afectivo sea algo que no se desarrolla en el marco de las relaciones pueblo-gobierno, pero sin duda se produce una forma de aceptación pasiva y resignada al comportamiento abusivo, discriminatorio y destructivo de quienes poseen las riendas del poder político-económico y cuyo desempeño en la gobernanza tiene todas las características de un secuestro: apoderarse de los mecanismos jurídicos para cometer toda clase de violaciones a los derechos de la ciudadanía, restándole a esta cualquier posibilidad de defenderlos mediante maniobras espurias y la aplicación de métodos represivos y trampas legales.

Las circunstancias que hacen posible la toma del poder político por parte de individuos corruptos y carentes de visión tienen mucho que ver con la manipulación de los recursos públicos con objetivos ilegales e ilegítimos; pero también con la infiltración de supuestas doctrinas religiosas, cuya misión es impedir el empoderamiento ciudadano y las cuales constituyen un poderoso aliado. De este modo, se consigue rebajar de manera sistemática las expectativas de desarrollo y supervivencia de grandes sectores de la población, quienes al final aceptan como algo natural otorgar no solo su aprobación sino también sus recursos económicos al sistema que coarta sus libertades y se apodera de sus riquezas. Como regalo adicional, alimentan el poder de sus captores con absoluta sumisión.

En sociedades con estas características –en donde predomina la actitud pasiva y resignada ante el abuso sistemático- resulta doblemente complicada la consolidación de movimientos colectivos organizados tendentes a desarticular los mecanismos opresores. Por un lado, por un temor arraigado e instalado en la conciencia colectiva sobre los riesgos implícitos en todo cuanto asemeje a la rebeldía y, por ende, a la destrucción del enemigo, sino también porque el sistema somete a la población a un régimen elemental de supervivencia. Por lo tanto, esta agradece cualquier concesión a sus necesidades, aun si esta no llega siquiera al mínimo establecido en leyes y tratados.

En la actualidad, con un escenario pavoroso de restricciones y pérdidas humanas provocadas por el ingreso de un virus mutante –cuyo origen aún es tema de controversia y manipulación informativa- son muchos los países de nuestro continente los sometidos a regímenes políticos cuyas autoridades se mueven en un terreno pantanoso y contrario a sus marcos institucionales. Ante esto, pocos son los ciudadanos comprometidos a ejercer un papel activo y de fiscalización, lo cual permite los excesos de organizaciones e individuos cuyos objetivos se enfocan en mantener un férreo control sobre pueblos y bienes públicos, ante la mirada cómplice de la comunidad internacional y de sus rehenes dentro de las fronteras. 

 

México - Análisis a Fondo: Desapariciones misteriosas


 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Entre Monterrey y Nuevo Laredo, la carretera de la muerte
 
Hasta este fin de semana habían sido levantados unos 50
 
Por Francisco Gómez Maza

 

México se ha ido consolidando, sobre todo desde el sexenio del comandante Felipe Calderón, en uno de los países en donde pareciera que quienes mandan son los gerentes de las empresas criminales de la delincuencia.

Del lado de enfrente, la aparente inutilidad de los gobernantes, totalmente incapaces de parar a los secuestradores y asesinos, que todos los días mezclan la sangre con la tinta negra, en las páginas de la prensa escrita, y llenan de amarillismo los tiempos de la radio y la televisión.

No son novedades las desapariciones forzadas en México. Son el pan nuestro de cada día. Pareciera que son parte de una especialidad del accionar del ser humano, dedicado a hacer daño, como deporte, a otros seres humanos.

Podría afirmar que, en este terreno del crimen, es más obvio aquel axioma  de Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XV, quien dijo: homo homini lupus, oración latina que en buen castellano significa el hombre es lobo del hombre, en referencia al egoísmo humano. Y lobos del hombre, aparte de los explotadores de la mano de obra, son los hombres que secuestran, desaparecen a otros hombres, crimen que se ha incrementado en “la carretera de la muerte”, la que va de la Sultana del Norte a Nuevo Laredo.

En efecto, de acuerdo con estimaciones periodísticas, a un medio centenar de personas se lo tragó la tierra, en las últimas semanas, cuando viajaban en su vehículo personal, entre la ciudad de Monterrey, en el estado de Nuevo León, y Nuevo Laredo, Tamaulipas, ciudad calurosísima que siempre ha estado presa de los grupos de narcotraficantes, que recorren impunemente sus calles en góndolas, fuertemente armados, como presumiéndole a todos que ellos son los amos y señores de la ciudad.

En el trayecto de Monterrey a Nuevo Laredo y viceversa, los ahora desaparecidos fueron interceptados por desconocidos, obligados a detenerse y, como por arte de brujería, dejaron a la deriva sus automóviles y nadie volvió a saber de ellos. Sólo una media docena de hombres ha reaparecido salvajemente golpeados.

¿El objetivo de desaparecerlos? ¿Cobrar un rescate? Nada. Fueron secuestrados, desaparecieron y nadie supo más, ni sabrá, de ellos. Y punto. Sin más. Sin decir agua va. Sin ninguna razón aparente. Nadie volvió a saber de su familiar o familiares, que salieron un día sanos y salvos de Monterrey, para dirigirse rumbo a Nuevo Laredo, o de Nuevo Laredo con rumbo a Monterrey.

Estas desapariciones son paralelas a la incursión de criminales en la ciudad de tamaulipeca de Reynosa, el sábado 22 de este junio, y que dispararon, en al menos 180 ocasiones, suficiente para matar a 15 civiles que caminaban por la calle, entre ellos, dos taxistas, un estudiante, un ciudadano nicaragüense y una familia, de acuerdo con reportes a la prensa de Irving Barrios Mojica, fiscal general de Justicia del Estado de Tamaulipas.

Estos hechos delictivos hacen imaginar que México estaría regresando a los días oscuros de la guerra contra el narcotráfico, de 2006 a 2012, cuando Felipe Calderón se vistió de comandante Borolas y le declaró la guerra a las bandas de la delincuencia organizada; cuando los pistoleros de los cárteles solían atacar tanto a personas comunes como entre ellos mismos, ante la guerra hipócrita encabezada por Genaro García Luna, a la sazón secretario de Seguridad Pública de Calderón y que ahora se encuentra en una cárcel de Nueva York, acusado de narcotráfico, en espera de una sentencia que observadores esperan que sea de cadena perpetua.

“Ya no es entre ellos, (ahora) los cárteles están atacando a la ciudadanía”, aseguró la activista Angélica Orozco.

Se cree que la mayoría de los desaparecidos fue levantada al acercarse o salir de Nuevo Laredo, ciudad dominada por los narcos, como dijimos más arriba, y que hace frontera con Laredo, Texas.

Todo pareciera un misterio criminal. Las autoridades mexicanas, aparentemente, no tienen clara la razón de las desapariciones. Qué motivos tienen los secuestradores para llevarse a ciudadanos y familias que viajaban por necesidad entre ambas ciudades.

Unos seis hombres han reaparecido vivos, golpeados salvajemente, y lo único que dijeron es que hombres armados los obligaron a detenerse en la carretera y se llevaron sus vehículos. Por qué. Es una pregunta sin respuesta. Como los inocentes asesinados en Reynosa. Veremos hasta dónde llega la sangre.

 


sábado, 26 de junio de 2021

"MURO SIGUE PRESENTE EN EL IMAGINARIO DE EE.UU."

Foto de Archivo

Dr. Jorge A. Lera Mejía

Desde la época del ex presidente demócrata Bill Clinton, la idea de la construcción del muro fronterizo entre México y EE.UU. es un atractivo político en el imaginario de la ciudadanía norteamericana, sea de preferencia republicana o demócrata.

Recordando que precisamente Clinton fue el mayor impulsor de dicho muro con la idea de ser la forma más práctica de contener las crecientes oleadas y éxodos de migrantes, sean estos mexicanos, centroamericanos o de otros países.

Así con mayor o menor participación, los distintos presidentes desde Ronald Reagan, George Bush padre, Clinton, Bush Jr, Barak Obama, Donald Trump, y ahora, Joe Biden.

No obstante que hoy el demócrata Biden afirma respetar el derecho a la migración y el respeto a los derechos humanos de los migrantes legales e ilegales, las ideas de seguir conteniendo a los migrantes desbocados siguen estando en la agenda política estadounidense.

Una forma más sutil de muros, lo hemos dicho aquí, es la promoción de los llamados muros virtuales. Aquí recordando la presión del expresidente Trump para por un lado seguir construyendo el muro físico, a la par de forzar al presidente mexicano para conformar el muro virtual humano conformado en principio, por más de 23 mil miembros de la Guardia Nacional, que se forzó desde el año 2019 con los costos políticos y económicos totalmente absorbidos por la administración mexicana. A cambio entonces, de no imponer unilateralmente los anunciados aranceles progresivos contra los bienes y servicios de exportación mexicana.

Esta política de muro virtual, sigue estando vigente ahora, con la administración del demócrata Biden. La Moneda de cambio es la donación o préstamos adelantados de vacunas contra el Covid-19.

A la par de lo aquí citado, están presentes las otras administraciones influyentes en eso de seguir construyendo el muro fronterizo. En este caso, nos referiremos al proyecto ya anunciado por el gobernador texano republicano Greg Abbott.

De acuerdo a lo publicado este 24 de junio en el diario New York Times, por Jorge Santibañez (Times en español):

[...] Esta semana, el gobernador de Texas anunció que construirá un muro en la frontera texana con México y dijo que asignaría 250 millones de dólares para su construcción.

Como para que no quedara duda de la motivación política detrás del anuncio, dijo también que con ese muro hará el trabajo que la administración Biden no hace, y días antes anunció que recorrería la frontera de la mano de Donald Trump quien hizo de la construcción de un muro en la frontera su principal mensaje en su primera campaña presidencial y uno de los más importantes en la segunda.

Más allá de que esos recursos, a pesar de ser casi el doble de los que Kamala Harris prometió a México como ayuda en el tema laboral, serían insuficientes para la construcción del muro, el anuncio deja en claro varios asuntos sobre los que es importante reflexionar.

El más evidente es que personajes importantes del partido republicano siguen viendo rentabilidad política en posiciones antiinmigrantes. De aquí a la próxima campaña presidencial en 2024 este discurso seguirá subiendo de tono y obstaculizando en la práctica cualquier solución racional y por supuesto una eventual reforma migratoria.

No solo fortalece a sus bases, algo que Trump hizo con maestría, sino que le resta fuerza a los demócratas, particularmente al gobierno de Biden a quien muestran blandengue e incapaz de controlar la frontera.

Por eso es tan desafortunado que la vicepresidenta Harris haya trivializado el tema.

Lo que la sociedad estadounidense quiere, tanto republicanos como demócratas y hasta los que están “en medio”, es que la frontera sea ordenada y que su gobierno sea capaz de decidir quién entra y quién permanece en su territorio. Ese es un deseo de todos y donde hay discusión es en los “cómo”.

Ideas son las que sobran. Muros, enviar a la guardia nacional, militarizar la frontera para un sector importante de la sociedad estadounidense son soluciones más efectivas que crear polos de desarrollo en la frontera o gestiones conjuntas, porque además, en el fondo, México no es un socio confiable [...] Fin de cita del Times.

Un daño colateral que provocó la construcción del muro fronterizo desde la época de Clinton, fue que motivó la aparición del crimen organizado como facilitador de los cruces indocumentados con redes de hoteles, transportes, complicidad y corrupción de autoridades de ambos lados. 

Esto por medio de redes intrincadas de 'polleros' y 'coyotes. Además, el incremento notable de los costos por usar dichas bandas para facilitar el llamado 'tráfico de personas y de migrantes', de tal forma, que hoy día es más rentable dicho tráfico comparado con el comercio de drogas y armas.

Lo que antes de ese muro costaba 300 dólares para cruzar a EE.UU. ayudado por un ‘pollero’ conocido y de confianza pasó a costar miles de dólares en manos del crimen organizado. Hoy se estiman costos por persona desde los dos mil dólares poniendo al migrante a pie de la linea fronteriza, hasta más de 7 mil dólares percápita si se llega a rebasar la línea de las 25 millas del interior.

Es evidente la relevancia de México en este tema. Aunque parezca una obviedad, la frontera tiene dos lados y usted seguramente se preguntará ¿Qué hace México? ¿Cómo contribuye a la solución o por lo menos gestión de lo que ocurre en la frontera en lo que toca a los flujos migratorios?

Usted ya sabe la respuesta. El gobierno federal no tiene en su agenda prioritaria la Real contención ni de sus propios migrantes, ni los llamados migrantes en tránsito desde la frontera de Guatemala hasta los puntos extremos de Tijuana hasta Matamoros en México...

Análisis a Fondo: Al filo del suicidio

 

 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Miles de niños, niñas y adolescentes, entre la depresión y la ansiedad
 
Llegaron a EU como Dios les dio a entender, sólo para ser encerrados
 
Por Francisco Gómez Maza

 

Da rabia ver a miles de niños migrantes que viajan sin compañía de adultos hacia Estados Unidos, en busca de sus padres, y al llegar a cualquier puesto de control son detenidos por la Patrulla Fronteriza y virtualmente encarcelados en jaulas que, más bien, parecen mazmorras, en donde son víctimas de la ansiedad y la depresión que los ponen al filo del suicidio.

Cuentan reporteros de la Prensa Asociada que una niña hondureña de 13 años, que pasó dos meses en el albergue de emergencia para niños migrantes más grande del gobierno estadounidense, les narró que fue puesta bajo vigilancia para prevención de suicidio y que sólo comía paletas y tomaba jugo, porque la comida olía muy mal.

En otro sitio, una salvadoreña de 17 años dijo que tuvo que usar la misma ropa, incluida prendas interiores, durante dos semanas, y que pasó la mayoría de los días en cama.

En una tercera instalación en Texas, un hondureño de 16 años dijo que no se había reunido con un coordinador de caso en más de tres semanas para ver si podía irse a vivir con su hermana en Nueva Orleans.

La desesperación hace presas de miles de niños y adolescentes de ambos sexos porque, entrando en las jaulas de los albergues, se les acaba la imaginación de sus padres y la incertidumbre los hace presas. Pasan los días sin saber qué pasará con ellos, con su vida, con su destino. Viven, muchos, al filo del suicidio. Nadie sabe qué les depara un futuro que tarda en despejase.

Su máxima ilusión es poder escapar de tales albergues, pues en estos han perdido hasta la libertad de pensar, de imaginar, y lo que les llega a la mente son puras ideas e imágenes negativas. Están solos. Desamparados. Íngrimos. El único deseo imperioso es salir de los albergues. Es fugarse, pero los guardianes pareciera que son watchdogs que no duermen pendientes de los movimientos de cada uno de los juveniles presos.

Ésta es la política migratoria de un presidente que se dice demócrata, que se dice católico y admirador del Papa Francisco, que ya se tardó el levantar su voz en pro de los niños migrantes sin compañía, que se aventuran a llegar a territorio estadounidense, desde sus países, El Salvador, Honduras, Guatemala y México, sin saber que su destino son esos grandes albergues de la incertidumbre, en donde tienen conciencia de que fueron encarcelados, pero que no saben nada de su futuro ni siquiera inmediato.

Los defensores de migrantes que se aventuran a salir en defensa de estos niños se ven atados de manos y sólo denuncian que el gobierno de Biden está demorando demasiado en entregar a los menores a familiares en Estados Unidos.

Muchos menores describen esperas de semanas o de más de un mes en las instalaciones de detención, con poco qué hacer, educación mínima y sin saber cuándo podrán irse. La desesperanza total que produce depresión y ansiedad.

Algunos defensores de niños migrantes han cuestionado por qué el gobierno mantiene a tantos menores en esos refugios sin licencia, en lugar de colocarlos en instalaciones con licencia, o con tutores temporales. Después de tantos meses, “sigue siendo un completo misterio para nosotros”, dijo a la AP Leecia Welch, directora de defensa legal y bienestar infantil en el Centro Nacional para el Derecho Juvenil y una de las abogadas de los menores en el caso federal. “Y no es por no hacer la pregunta. Simplemente no recibimos una respuesta”.

Esta narración es sólo parte de una historia negra, de terror, de incertidumbre que están viviendo miles de niños y niñas, y adolescentes en los albergues que las autoridades migratorias mantienen, aún con vida, a miles de pequeños y adolescentes, niños y niñas.

 

martes, 22 de junio de 2021

México - Análisis a Fondo: Del futuro, nada escrito

 

 Foto proporcionada por Análisis a Fondo

La estabilidad del peso, de la mano de la política de la FED
 
Las elecciones del 6 de junio aminoraron los riesgos internos

Por Francisco Gómez Maza

En este mundo de las proyecciones económico financieras no hay nada escrito; todo es del color del cristal con que se mire, como en el boxeo, como en el futbol soccer, como en la pelota caliente, como en el hipódromo.

Hay que tomar en cuenta también a qué economía se refieren los analistas, porque hay, en este mundo matraca, de economías a economías. La economía nacional, confundida siempre con la economía de las clases dominantes; la economía de los medianos y pequeños empresarios, o las economías de las clases trabajadoras.

Por ejemplo, quienes analizan los mercados cambiarios, la cotización de la moneda nacional, siempre la comparan con el dólar estadounidense, porque México tiene mucho qué ver con el proceso económico del país vecino, ya que es, hoy por hoy, el más importante, el principal, el primer socio comercial de los importadores y exportadores estadounidenses.

Entonces, los compradores y vendedores mexicanos tienen que estar muy pendientes del valor del peso en dólares y viceversa para ver sus posibilidades de ganancias cuando importan productos como materias primas, o exportan manufacturas.

En estos términos, aunque, por ejemplo, en los últimos días la moneda nacional ha perdido algunos puntos frente al dólar, los jugadores esperan que las pérdidas no pasen a mayores, en los próximos seis meses para que el intercambio comercial internacional sea productivo y genere ganancias que contribuyan a la recuperación de la economía.

Es el caso de los analistas bancarios mexicanos, como los del CIBanco, quienes esperan que, para el resto del año, el tipo de cambio siga muy influido por la percepción de cambios en la política monetaria en Estados Unidos, que hasta el momento se mantiene ultra acomodaticia, aunque los planes de la FED (la Reserva Federal, como se le llama al banco central de EU) podrían modificarse en los próximos meses, presionando a la moneda mexicana.

Lo tranquilizante es que los riesgos internos, para lo que resta de este año disminuyeron significativamente con los resultados de las elecciones del domingo 6 de junio, y el anuncio de los cambios en el gabinete del gobierno, o sea la proposición del presidente López Obrador al Senado de la República del actual secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, para sustituir a Alejandro Díaz de León como gobernador del banco central, y el simultáneo anunció de que el sucesor de Herrera será Rogelio Ramírez de la O. Dos noticias que fueron muy bien recibidas por los agentes económicos, aunque despreciados por los opositores al gobierno.

En otro orden de ideas, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados de su Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), la cual reveló que, durante el cuarto mes de este año, el personal ocupado total del sector manufacturero registró un aumento de 0.2%, respecto al mes inmediato anterior.

Las horas trabajadas, en ese sector industrial, crecieron 0.3%, en tanto que las remuneraciones medias reales pagadas, que incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales, disminuyeron 1.6% en abril de 2021 frente a marzo pasado. A tasa anual, el personal ocupado total se incrementó 2.4%; las horas trabajadas avanzaron 40% y las remuneraciones medias reales subieron 2.1% en el mes de referencia.

Y en referencia al Día de los Refugiados, que pasó prácticamente inadvertido en México porque coincidió con la celebración del Día del Padre, la oficina de la Secretaría General de la ONU, cuyo titular, el portugués António Gutérrez, fue reelecto por la Asamblea General para un segundo periodo, de 2022 a 2026, destacó el informe anual de ACNUR, el cual revela que la covid-19 no ha detenido el número de desplazados forzosos en el mundo. Los desplazamientos forzados superaron, en 2020, los 82 millones de personas.

Quizá el dato más relevante y preocupante, para nosotros, es el hecho de que, entre 2018 y 2019, nacieron como refugiados casi un millón de niños, y se han multiplicado, durante la última década, casi por 50, los desplazamientos desde El Salvador, Guatemala y Honduras, aumentando de las 18,400 personas, a finales de 2011, a unas 867,800 al término de 2020.

 

Gobernar la Movilidad